El barrio chino de la ciudad de México: un pedacito de China en la capital latinoamericana

El barrio chino de la ciudad de México:  un pedacito de China en la capital latinoamericana

Por

Dra. Belén Dorado

Directora de la Revista “Bambú, Dragones y Tinta”

Como en casi todas las ciudades importantes que se presten en el mundo hay un Barrio Chino, y éste en muchas ocasiones se encuentra en los centros de las capitales.

En México, como no podía ser de otra manera, el Barrio Chino es una realidad desde que alrededor del año 1925 según cuenta el cronista mexicano Francisco Ibarlucea, cuando llegaron mucho chinos a la capital, la mayoría trabajadores de Mexicali y Tijuana que venían huyendo de la problemática que estaba aconteciendo en el norte del país, fruto de la revolución y de los movimientos anti chinos que tristemente nacían en ese entonces.

Parece que todo comenzó en la Calle Dolores, con la apertura del primer restaurante de lo que sería el Barrio Chino, llamado Shanghai, allá por los años 40´s del siglo pasado, y no fue hasta 2006 que Alejandro Encinas, el que fuera jefe de Gobierno del antes llamado Distrito Federal, comenzara la rehabilitación de lo que hoy es el Barrio Chino. Dos años más tarde se instaló, como en todos los barrios chinos, el arco de entrada, o pagoda, obsequio de China a todos los emigrantes residentes en la capital mexicana.

Al igual que los barrios chinos fuera de China, el de la Ciudad de México cuenta con tres arcos de entrada. El más antiguo es el llamado de la Amistad, de 10 metros de altura y obsequio del gobierno de China en 1992 a la población china residente en México.

En el año 2018 se añadió el Arco Paifang 牌坊, con reminiscencias a la Ciudad Prohibida de Beijing, cuyas tejas también son de color rojo, color reservado para los edificios importantes en China. Cabe mencionar que el nombre de Paifang 牌坊 deriva de una forma de dividir las ciudades chinas en la antigüedad, donde fang 坊 corresponde a los barrios o distritos. Cada fang estaba rodeado por murallas y tenía una puerta, muy vigilada por las noches. Los fang, o barrios, se dividían en pai 牌, que eran pequeñas comunidades de ciudadanos, y éstos a su vez se dividían en hutong, como los que se pueden ver actualmente en la capital de China. Aunque el significado original de Paifang  牌坊 era el referido a puertas que cerraban los fang, en la actualidad es referido únicamente a una puerta como objeto puramente decorativo. Cabe destacar que el Paifang más grande fuera de China se encuentra en el Barrio Chino de Washington D.C.

El tercero de los arcos del Barrio Chino de la Ciudad de México, se conoce como La Puerta Luna, y fue colocado en el año 2018. Tiene 8 metros de alto y asemeja la entrada a un tradicional jardín chino. Es enteramente de color rojo y está decorado con motivos chinos, como dragones.

Desde su fundación muchas han sido las festividades chinas celebradas en sus calles, como la de Dolores, convertida en peatonal para disfrute de la comunidad. Pero sin duda alguna la Fiesta de Año Nuevo es la más querida y visitada por la población tanto china como mexicana.

La entrada al barrio chino, si se hace desde la Calle de Dolores, está resguardada por los llamados Leones Fu, o Shishi 石獅, literalmente león de piedra, animales que provienen de la mitología china, del budismo en concreto. Se trata de una pareja que protege de los malos espíritus. La hembra, situada a la izquierda de la entrada, si se mira de frente, tiene un cachorro entre sus patas, mientras que el macho, situado a la derecha de la misma entrada, apoya su pata sobre una esfera que simboliza la esfera de la vida.

Es el Barrio chino de la Ciudad de México, ubicado en lo que entonces se conocía como el Barrio de la Luz, por ser lugar de compra de lámparas, se convirtió en el barrio chino más pequeño del mundo, mismo que comprende entre las calles de independencia y Artículo 123, con un andador peatonal que hace que sea más fácil transitarlo.

Recientemente este barrio ha sido decorado con mobiliario urbano en los cuales se puede leer en chino 墨西哥长 “Ciudad de México”, al igual que los grandes caracteres que decoran una de las entradas de este barrio.

Este barrio, inspiración de novelas como “El complot mongol” del autor Rafael Bernal, es hoy punto de encuentro de la comunidad china y escenario para cualquiera que quiera conocer de primera mano cómo se siente estar en China por un momento, y deleitarse con los exquisitos platos que tiene la amplia gastronomía china.

Es el Barrio chino una muestra de que en México conviven diferentes culturas de forma pacífica y que los errores que pudieran cometerse antaño, están más que subsanados, gozando la comunidad china de un espacio y de un reconocimiento como grupo que habita esta gran capital de Latinoamérica.

FOTO: MARIO JASSO/CUARTOSCURO.COM